Por Álvaro Muriel.

Menos ofertas de trabajo, peores condiciones laborales o salarios precarios, han sido las principales adversidades a las que han tenido que hacer frente los jóvenes en el mercado laboral tras la llegada de la crisis económica generada por el covid-19.

La investigadora Mª Angels Cabasés en el informe El empleo juvenil ante la crisis de la Covid-19, elaborado por el Banco Santander y Crue Universidades Españolas, defiende que “se han detectado nuevos obstáculos para su incorporación al mercado laboral, porque los sectores que habitualmente brindan a los jóvenes su primera experiencia a la vida laboral, son los más afectados por las medidas de distanciamiento social”. Esta declaración de la investigadora se puede ver claramente reflejadas en el Anuario Adecco Gropu Institute sobre el Mercado de Trabajo en 2020: el año de la COVID-19. Este anuario refleja que “los menores de 25 años se llevan la peor parte de la pandemia: un descenso en el empleo de un 23,9% interanual (pérdida de 244.000 puestos de trabajo y 1 de cada 5 afiliaciones a la Seguridad Social)”.

Además, estas afirmaciones también quedan reflejadas en el informe Jóvenes y mercado de trabajo que realiza la Secretaría de Estado de Empleo y Economía Social. En el se puede observar que, respecto a la UE, el paro joven aumenta a mayor ritmo en nuestro país.

Ante esta catastrófica situación, han surgido entre los jóvenes nuevas maneras de buscar trabajo y las redes sociales han sido un buen canal para ello. El labrarse una marca personal en redes es uno de los principales objetivos de los jóvenes para darse a conocer y mostrar los conocimientos relacionados con su titulación. Crear un canal de YouTube, realizar un podcast o escribir un post atractivo en LinkedIn sobre un asunto de actualidad, son algunas de las variadas maneras que hay de cultivar esa marca personal.

A su vez, destaca que la creación de starutps o empresas por cuenta propia son tendencia en este sector de la población. Por ello, este último ejemplo demuestra que, si las empresas no ofrecen oportunidades a los jóvenes, son ellos mismos los que buscan la manera de demostrar su cualificación. Precisamente, esta situación de falta de oportunidades de empleo en la empresa privada, ha provocado que se dispare el número de opositores en España, siendo el rango de edad entre 26 y 35 años el que mayor aumento de opositores registró en 2020, según establece la plataforma “online” de preparación de opositores OpositaTest.

Toda esta situación que ha generado en este sector de la población, demuestra que los jóvenes, una vez más, son los grandes perjudicados en una crisis económica y laboral. Mientras que reclaman nuevas y mayor cantidad de oportunidades por parte de loa empresas, son ellos mismos los que se abren su propio camino.

Comparte esto: